Del dicho al hecho, hay mucho trecho, por eso cuando llega un momento electoral como el que vivimos, siempre hay que valorar el trabajo realizado frente las promesas sin trasfondo ni visos de realidad.
En el debate de Antena 3, Soraya Sáez de Santamaría decía contundente que la izquierda solo sabe gastar y al PP siempre le toca pagar. Por eso nuestra campaña se vehícula a través del eslogan #Españaenserio. Porque el partido Popular es el que ha de poner cabeza y sensatez donde otros ponen deuda y descalabro.
En Benicàssim, el ayuntamiento que gestionó el tripartito PSOE, Compromís y EU dejó una deuda de 17 millones de euros a los bancos y 1,2 millones a proveedores. El gobierno del que me siento orgullosa de liderar como alcaldesa del PP, ha reducido esa deuda a más de la mitad en cuatro años y todos los proveedores han cobrado. Ellos se endudan y el PP cumplimos y pagamos.
Ahora vamos a poner el proyecto de presupuestos 2016 en marcha. Mientras otros hablando de consenso y transparencia, aquí lo vamos a aplicar. No nos valen las palabras. Valen los hechos. Los grupos en la oposición podrán no solo enmendar el presupuesto, sino construirlo a priori. Una oportunidad que ningún otro partido ni ayuntamiento está haciendo. Aquí sí y lo hace el PP.
El presupuesto de este año no subirá los impuestos, ni los precios públicos. Benicàssim contará con un IBI rebajado al 90% para los propietarios cuyos terrenos urbanos no se hayan desarrollado. Y todo eso lo hace el PP. Lo hacemos, no lo prometemos.