Siempre utilizo esta columna para poderles expresar a ustedes que me leen, los sentimientos que se tienen desde la responsabilidad del gobierno municipal de Benicàssim. Hoy les quiero hablar de un sentimiento por venir. Mañana visita nuestra ciudad, por primera vez en su historia, la Guardia Real; la unidad militar que da cobertura de seguridad y honores a Su Majestad el Rey y a la Casa Real. En estos momentos, mi sentimiento es de inquietud por mostrar que Benicàssim es digna anfitriona de esta visita. Primero por respeto. Nuestro ejército, tan denostado por muchos, es el que desde hace más de cuarenta años de democracia, está garantizando la paz en España. Su labor, demasiadas veces poco conocida, lo sitúa como uno de los pilares fundamentales para sentirnos seguros. Tal vez, esa sensación de que vivimos en un país en paz, donde las libertades están aseguradas y garantizadas, no fuera algo tan rutinario e interiorizado, sino hubieran personas que, calladamente, nos defienden o están preparadas para hacerlo desde todos los ámbitos.
El segundo motivo de mi inquietud, es el orgullo. La satisfacción de saber que quienes nos visitan son, el pilar fundamental que salvaguarda la integridad de nuestro Rey, Felipe VI, como lo fueron de nuestro Rey emérito, Juan Carlos I. Para mí, como para muchos benicenses, ambos representan también, la base de la historia reciente de nuestro país. La transición a la democracia de manera pacífica; la superación de los retos de un golpe de estado y otros episodios menos conocidos que esta democracia reciente ha sufrido y, ahora, con la nueva coronación, el traspaso humilde y sencillo que nos asemeja a cualquier monarquía democrática del mundo y a cualquier gran Estado.
Pero además, en esta especial visita, se va a producir un excepcional acto que simboliza realmente la conjunción de ese sentimiento de satisfacción de pertenencia a un país que ha sabido crecer y hacerse grande. Ese acto será el izado de la bandera de España en la torre Sant Vicent. Todo un símbolo para Benicàssim.
Nuestra torre, recientemente restaurada gracias al apoyo del Gobierno de España, acogerá como inigualable estandarte, nuestra bandera. Demasiados son los que, en estos tiempos se avergüenzan de sus señas de identidad: de nuestra nación, de nuestra patria, de nuestro ejército y de nuestra bandera. Por eso, a quienes se separan, a quienes cambian la historia a su antojo y las creencias a su conveniencia, les mostraremos mañana, el orgullo y la confianza que se siente estando junto a nuestra torre vigía a la sombra de nuestra bandera y acompañados de la Guardia Real.