Hoy Benicàssim da un nuevo paso hacia la lucha por la igualdad real entre mujeres y hombres. Una igualdad entendida como la consecución de una sociedad que ofrezca las mismas oportunidades a mujeres y hombres, sin discriminación y sin mermas, ni de derechos ni de responsabilidades. 

Como la primera mujer alcaldesa de Benicàssim, a mi no me gusta cuando alguien sugiere que a las mujeres se nos aplican políticas de discriminación positiva para hacernos fácil el camino. Porque no lo es. El camino de las mujeres benicenses, como el de otras muchas castellonenses, valencianas y españolas, nos lo ganamos a pulso cada día. No queremos prebendas, pero tampoco obstáculos. Por eso, en este mandato se ha realizado una tarea ardua y participativa para elaborar un Plan de Igualdad de oportunidades que debe entrar en vigor a partir de su aprobación hoy en el pleno, y desarrollarse hasta 2023.

Para redactar este plan se ha dado voz a las asociaciones del municipio, a todos los partidos políticos, a los funcionarios municipales y, en general a la ciudadanía. Todos han tenido ocasión y oportunidad de aportar sus ideas y no se ha rechazado ninguna, porque la voluntad era sumar. El plan se ha redactado desde un prisma pragmático y realista. No queremos pedir la luna, queremos dar pasos, aunque sean pequeños, pero firmes. Y, sobre todo, ni un paso atrás. Mucho menos si se trata de temas tan importantes como la lucha contra la violencia de género o la discriminación laboral y salarial.

En el plan se ha realizado sobre una estructura de catorce objetivos específicos de los cuales emanan hasta ochenta y una propuestas concretas. La voluntad de esta alcaldesa es hacerlas cumplir todas y, si puede ser más. Porque, seguramente, alguna puede haberse quedado en el tintero; o puede ser que el cambio de los tiempos, hagan necesarias nuevas medidas en algún ámbito. No habrá problemas, en ese caso, se incorporará. Porque los buenos planes son aquellos que también son abiertos y permiten agrandarse. Nadie debe quedar fuera de este plan escudándose en ausencias, porque siempre podemos incorporar iniciativas. Lo importante ahora es empezar a caminar por las niñas y mujeres, por la igualdad, por Benicàssim.